jueves, 12 de diciembre de 2013

Carmen Romero Ferrer. El crimen de la Laboral.

Universidad Laboral de Zaragoza.


Carmen Romero Ferrer, de 20 años, desapareció el 8 de marzo de 1988 entre las cuatro y las cuatro y media de la tarde, cuando hacía auto-stop en la zona del polígono Malpica, para trasladarse a Zaragoza desde la Universidad Laboral, a seis kilómetros de la ciudad.

Había quedado con una amiga en Zaragoza, con la que había estado hablando por teléfono una media hora. Al no presentarse, su amiga llamó a la Universidad en donde le dijeron que hacía mucho que se había ido. Cuando se confirmó la ausencia, se denunció la desaparición a la Guardia Civil de Movera. La única pista con la que se contaba era una llamada telefónica anónima, en la que un hombre informaba que había trasladado a Carmen hasta Bujaraloz.

Carmen no tenía novio, aunque se escribía con un chico que estaba haciendo el Servicio Militar en Barcelona, y sólo acostumbraba a salir a divertirse los fines de semana. Era una chica morena, de pelo rizado, peinado con media melena, medía 1,60 metros y el día que desapareció vestía cazadora, pantalón y zapatos negros, y una camisa a rayas con tonos grises. Era buena estudiante, seria y formal. Asistía a clases de Formación Profesional en el Centro de Enseñanzas Integradas de Zaragoza (antigua Universidad Laboral). Llevaba tres años en Zaragoza y estudiaba en régimen de internado -con una beca- el último curso de la rama administrativa.

La joven salió de la Universidad poco después de las cuatro de la tarde, adelantó a un grupo de compañeras y tras enseñar su permiso de salida en el puesto de control se dirigió hacia la carretera. Cuando las demás llegaron a la cuesta de unos 50 metros que separa el recinto de la carretera general, ya no la vieron. No tuvo tiempo de llegar a la carretera, por lo que alguien tuvo que recogerla a la puerta del centro. Sus amigas pensaron que había tenido mucha suerte de que la llevaran tan pronto.

Su cadáver apareció doce días después, el domingo 20 de marzo, en la localidad de Leciñena, a cincuenta kilómetros de Zaragoza. Se localizó gracias a la denuncia de unos jóvenes excursionistas que encontraron el carnet de identidad de la joven. Al reconocerla por la foto, avisaron a la Universidad. La policía procedió a rastrear el bosque a unos trescientos metros de la carretera, una comarcal que enlaza Zaragoza con Sariñena, encontrando indicios de que la tierra había sido removida.

El cadáver, desnudo, estaba enterrado a escasa profundidad. La muerte se produjo por asfixia, no más allá de las seis de la tarde del día de su desaparición, ya que en su estómago se encontraron restos de la comida servida en el centro. Fue violada anal y vaginalmente y estrangulada con un fino cordel. Debió ofrecer resistencia a su agresor, porque tenía golpes, heridas y hematomas por todo el cuerpo.

En la habitación de la joven se encontraron todos sus objetos personales y su dinero, así como el líquido que utilizaba para limpiar sus lentillas. Estos detalles indicaban que no había desaparecido voluntariamente.

Los padres de Carmen, la menor de sus cuatro hijos, que vivían en Cuenca, llegaron el 19 de marzo a Zaragoza, para identificarla.

El 20 de marzo de 1988, Carmen fue enterrada en Villar del Humo (Cuenca), su localidad natal, entre pancartas de protesta que portaban niños, vecinos e incluso alcaldes y concejales de la comarca.

El 23 de marzo la manifestación se repitió, esta vez frente a Ayuntamiento de Zaragoza, siendo protagonistas los profesores, administrativos y estudiantes de la Universidad Laboral de Zaragoza. Un miembro del consejo escolar manifestó que los estudiantes se veían obligados a hacer auto-stop a causa del insuficiente servicio de autobuses. 1 Miembros de dicho consejo, junto con el desolado  director de la Universidad, Antolín García, se entrevistaron con el primer teniente de Alcalde de Zaragoza, Luis García Nieto, para entregarle un documento de protesta. En la Universidad Laboral estudiaban entre 1.500 y 2.000 alumnas, que corrían el mismo riesgo que su desventurada compañera cada vez que hacían auto-stop.


1 La compañía concesionaria de los autobuses realizaba al principio hasta 28 viajes diarios, pero la frecuencia fue disminuyendo hasta cinco, cuando las empresas del polígono industrial pusieron autobuses para sus trabajadores. Por ello, el abogado de la acusación particular, Venancio Herranz, consideró en el juicio que el Estado era responsable civil subsidiario, solicitando una indemnización de 30 millones de pesetas para la familia de Carmen.





Algunas alumnas recordaron a un merodeador habitual que buscaba autoestopistas en los alrededores de la Universidad. Con los datos proporcionados por las estudiantes, la policía localizó y detuvo a José Luis Arias García, un hombre de 41 años, casado y padre de dos hijos. Tras varios interrogatorios, fue encarcelado.

En el juicio reconoció que solía subir hasta la Universidad Laboral para recoger estudiantes en su coche, que trasladaba hasta Zaragoza. Pero negó haber matado y violado a Carmen, si bien reconoció que en una ocasión se había masturbado delante de una chica que recogió en su automóvil.

"Me gustan las mujeres y siento un gran respeto por el sexo débil". Pero el fiscal lo definió como "un insaciable sexual, un obseso al que domina la lujuria". Arias mantenía relaciones habituales extramatrimoniales con una mujer y esporádicas con otra. El último día de los tres que duró el juicio, dijo llorando: "El asesino de Carmen Romero está en la calle y yo estoy pagando por él. Sí me condenan, no sólo me condenan a mí, sino a mi familia".

El fiscal pidió para el procesado una pena de 32 años, mientras la acusación particular solicitaba 50 años.

Finalmente, el Tribunal Superior de Justicia de Aragón lo condenó a 34 años de reclusión menor por los delitos de violación y homicidio: 16 años de reclusión por violación; 18 años por homicidio, con el agravante en ambos casos de actuar en despoblado; dos meses de reclusión mayor por inhumación ilegal y multa de 60.000 pesetas. Además, tendría que pagar 10 millones de pesetas a los padres de la víctima.

Enrique Trebolle Lafuente, el abogado defensor, manifestó que recurriría ante el Tribunal Supremo por quebrantamiento de forma durante el juicio. El recurso se basaba en la denegación de tres pruebas solicitadas, especialmente la del análisis de la huella genética (ADN). Pero la Sala Segunda del Tribunal Supremo confirmó la condena.

El 21 de diciembre de 1993 se denegó el recurso, por unanimidad de los tres miembros de la Sección Tercera del Tribunal Constitucional (el vicepresidente, Luis López Guerra, y los magistrados Eugenio Díaz Eimil y Julio González Campos).

Razonaron que se había rechazado la prueba de la huella genética porque se había practicado la prueba de marcadores genéticos, que difícilmente, de acuerdo con los peritos, habría sido desvirtuada por los análisis de ADN. Se rechazó la comparecencia de dos expertos del Instituto Nacional de Toxicología, porque la prueba de sangre y semen había sido practicada por las cátedras de Medicina Legal de Zaragoza y Santiago de Compostela. Y la tercera prueba propuesta se denegó porque la prenda en donde se encontraba el pelo objeto de análisis fue descartada, por medio de otras pruebas, como de la víctima.

Años después, el diario Aragón Digital publicaría lo siguiente: "... En aquella investigación, Trebolle solicitó, por primera vez en España, el código genético del principal y único acusado. 'Nunca pude saber con seguridad si este hombre era culpable o inocente porque se me denegó, me cogió con la treintena, si me coge ahora sería algo distinto', ha aseverado..." Y en el Heraldo de Aragón, Trebolle declararía: ".. La prueba podía implicar a mi cliente. O salvarlo... Él me dijo cien veces en la cárcel que era inocente. Me sentí muy solo. He sentido muchas veces la soledad del defensor..."

De todos modos, creo que al Tribunal no le hubiera supuesto ningún problema acceder a las peticiones del acusado, haciéndole asumir el coste de la prueba de ADN que, de haber confirmado la de marcadores genéticos, habría dado una certeza casi absoluta de culpabilidad. Y ahora no nos estaríamos haciendo preguntas al respecto.

El defensor anunció un nuevo recurso, sin descartar acudir a la jurisdicción de derechos humanos de Estrasburgo, dada la importancia de la prueba denegada del análisis de ADN. No he encontrado fuentes que indiquen si se recurrió o no a Estrasburgo y su posible dictamen.





Es evidente que la conducta sexual de Arias era desviada. No se puede calificar de normal a un individuo que recoge a autoestopistas que podrían ser sus hijas y, al menos en una ocasión, se masturba ante ellas. Pero ¿cuántas denuncias se presentaron ante la policía por parte de las estudiantes? ¿Denunciaron el comportamiento de este individuo ante las autoridades del Centro? ¿Tenía Arias antecedentes penales por violación o abusos deshonestos? Por otra parte, si las alumnas de la Universidad ya conocían a Arias y sabían que era un merodeador, ¿es creíble que Carmen aceptara subirse a su coche?

Y, además, ¿es verosímil que Arias pudiera pasar de merodeador y exhibicionista a secuestrador, violador, torturador y asesino? ¿Fue realmente el culpable del secuestro, violación, tortura y asesinato de Carmen?

Hace unos años, cuando confiaba en la justicia de los hombres, habría creído ciegamente en la culpabilidad de Arias. Hoy en día, tengo mis dudas al respecto.

El problema al analizar este caso, como en todos los demás -salvo en el caso Alcàsser-, es que nos faltan los documentos imprescindibles para hacerlo: la autopsia, el sumario y la vista oral. Sin ellos, sólo podemos intentar hacernos preguntas y razonar.

Siempre he pensado que debería haber una base de datos pública en la que se incluyeran estos documentos después de haberse dictado sentencia firme. Y también otra de violadores, pederastas y asesinos, con nombres, domicilios y retratos. En una democracia, las cosas tienen que estar muy claras. Los ciudadanos tienen que poder asegurarse de que las sentencias dictadas por los tribunales son justas y también tienen derecho a conocer el paradero y aspecto de los criminales peligrosos. Ya que, por encima de los derechos individuales, están los derechos de toda la sociedad y de las posibles víctimas. La finalidad más importante de los Tribunales y el Sistema Penal no es la reinserción de los criminales, sino el castigo de sus delitos y la reparación, en lo posible, del mal causado a sus víctimas.






Fuentes:


  1. http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/1988/03/20/pagina-41/33028317/pdf.html?search=carmen%20romero%20ferrer
  2. http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/sevilla/abc.sevilla/1988/03/20/080.html
  3. http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1988/03/15/054.html
  4. http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1988/03/21/085.html
  5. http://elpais.com/diario/1990/01/05/sociedad/631494003_850215.html
  6. http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1988/03/22/053.html
  7. http://elpais.com/diario/1988/03/20/espana/574815610_850215.html
  8. http://elpais.com/diario/1988/03/21/espana/574902005_850215.html
  9. http://elpais.com/diario/1989/12/26/sociedad/630630003_850215.html
  10. http://elpais.com/diario/1993/01/09/sociedad/726534009_850215.html
  11. http://www.aragondigital.es/noticia.asp?notid=118254
  12. http://www.abogacia.es/wp-content/uploads/2013/04/92.pdf
  13. La investigación biológica de la paternidad. Revista de medicina integral. Elsevier: https://www.google.es/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=5&cad=rja&uact=8&ved=0ahUKEwjNlISU7NPQAhXFchQKHSAXCPAQFgg3MAQ&url=http%3A%2F%2Fwww.elsevier.es%2Fes-revista-medicina-integral-63-pdf-13041109-S300&usg=AFQjCNFSGhHr1VN9PFWbMDu-JuAql7_tCQ&sig2=OYqZ4wB3tedXClVK5268zw&bvm=bv.139782543,d.d24
  14. http://www.aragonradio.es/podcast/4-programas/la-escena-del-crimen/pagina/3/
  15. Termina el rodaje de Grupo 2. El crimen de la Laboral: https://www.youtube.com/watch?v=GlxZk_Q9Unc
  16. http://www.aragontelevision.es/nosotros/sala-de-prensa/aragon-tv-concluye-el-rodaje-de-grupo-2-el-crimen-de-la-laboral

7 comentarios:

  1. no hicieron pruebas de adn para ver si fue el? o no existia por aquel entonces?

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    1. Muchísimas gracias por tu pregunta. He modificado el texto del post intentando contestarla, y no es fácil hacerlo.

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  2. ¿Y esto? ¿Otro intento de secuestro de niña de 14 años?

    http://www.diarioinformacion.com/sucesos/2014/01/16/policia-investiga-secuestro-durante-horas/1458382.html

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  3. Yo tengo entendido q este individuo al enterrar a la muchacha echo un producto para q no oliera tipo sosa q se utilizaba en la empresa en q trabajaba(una empresa de jabones). Y tambien he oido decir q el de la ferreteria de sta isabel le identifico con el individuo q le habia comprado herramientas para hacer el hoyo.

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  4. Cuando la Justicia en vez de hacerse pública y transparente se hace secreta y opaca, deja de ser Justicia. Se ve que hay mucha prevaricación que tapar.

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  5. He leído el artículo y siento desistir en algunas cosas. La última persona que se cruzó con ella y que sacó su carnet de salida fui yo. Le pedí en mitad de las escaleras k me esperara porque a esa hora teníamos que salir haciendo autoestop. La vi muy acelerada y me dijo que corriera porque iba tarde, cuando salí unos minutos después a la carretera no había nadie. Por ese motivo, yo espere a coger el bus. Se han dicho muchas cosas falsas y me indigna porque yo podría haberme montado en ese coche y estaríamos juntas. Si no se ha hecho justicia, desde entonces cuando se va a hacer?

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