viernes, 18 de marzo de 2016

Alcàsser. El informe Aladino según la revista Época.





El 17 de febrero de 1997, la revista Época publicó un artículo en el que se hacía eco del llamado "Informe Aladino", elaborado por el grupo de colaboradores de Fernando García. El documento recibió ese nombre porque en él se mencionaba la famosa alfombra/moqueta, uno de los grandes misterios del caso Alcàsser.








Época
López-Fonseca, Oscar.
Lunes, 17 de febrero de 1997.
Caso Alcàsser: Se defienden los acusados y hablan las familias de las víctimas.
El crimen de nunca acabar

Parecía un caso casi cerrado. Sólo faltaba la captura de Antonio Anglés. Cada vez ocupaba más espacio en el olvido de los españoles. Sin embargo, el crimen de Alcàsser se convulsionó el pasado mes de enero: Fernando García -padre de una de las niñas- y un colaborador suyo, Juan Ignacio Blanco, acusaban en el programa de televisión Esta noche cruzamos el Mississippi, a cuatro personalidades de estar detrás de los asesinatos de Míriam, Toñi y Desirée. ÉPOCA consiguió hablar con los acusados y las familias de las víctimas de un crimen que amenaza con no acabar nunca.

El "crimen de Alcàsser" escribió su penúltima página, no en un juzgado, como era de esperar, sino en un plató de televisión. El pasado 29 de enero, Fernando García, padre de una de las niñas asesinadas, y su colaborador, Juan Ignacio Blanco, afirmaban en el programa de Pepe Navarro, Esta noche cruzamos el Mississippi, que por la muerte de las tres adolescentes estaban siendo investigados cuatro relevantes personalidades: Alfonso Calvé, ex gobernador civil de Alicante; Luis Solana, ex presidente de Telefónica; el productor cinematográfico José Luis Bermúdez de Castro, y el antiguo alto cargo del Ministerio del Interior Francisco Laína. Las acusaciones tuvieron su continuación el 31 de enero en el programa de la COPE que dirige Antonio Herrero, en el transcurso del cual añadían que dichas personas formaban parte de "una red de sádicos sexuales", que estaría implicada en la desaparición de "casi 150 niñas (...) que han podido sufrir el mismo final que Toñi, Míriam y Desirée."

Y mientras las acusaciones continuaban, la respuesta de los señalados no se hacía esperar. El primero fue el productor de cine José Luis Bermúdez de Castro. "Me enteré de la noticia cuando volví a casa de cenar y me lo dijo mi hermano. No me lo quería creer. Decidí actuar rápidamente y media hora después de emitirse el programa ya había interpuesto una querella en el juzgado de guardia." El productor cinematográfico, que asegura no conocer a los otros acusados, afirma que "comparto el dolor del padre, pero lo que me han hecho es irreparable. Mi familia está sufriendo mucho."

Luis Solana calificó, a través de su secretaría, las acusaciones de cosa "de locos." En similares términos se expresó el ex gobernador civil de Alicante, Alfonso Calvé, que pudo ser localizado por este semanario en su domicilio madrileño. Para Alfonso Calvé, "las excusas, que no vi pero me contaron, no sirven para nada. La querella sigue adelante."

Otras personalidades aludidas por Fernando García y su colaborador Juan Ignacio Blanco también han salido a la opinión pública para criticar la versión del crimen que éstos estaban haciendo. Francisco Granados, ex delegado del Gobierno en la Comunidad Valenciana cuando se produjeron los asesinatos, afirmó a ÉPOCA que con la polémica creada "tratan de demorar el momento del juicio oral, porque quieren sentar a alguien más (que Miguel Ricart) en el banquillo. Y a ser posible, solvente. La persona que está en prisión no les satisface porque no asegura indemnizaciones ni nada."

El ex ministro del Interior, José Luis Corcuera, también aludido por el padre de Míriam en sus intervenciones -dijo que le había mandado a llorar con los otros padres y que le había levantado la mano- declinó hacer comentarios y se remitió a la nota que el Ministerio del Interior hizo pública negando los hechos.

Mientras tanto, Fernando García y Juan Ignacio Blanco defienden sus investigaciones y aseguran que en breve demostrarán sus afirmaciones. Sin embargo, y a pesar de los intentos de este semanario, fue imposible contactar con ellos para recoger su opinión sobre la polémica creada.

Pepe Navarro, director del Mississippi, resta importancia al chaparrón de críticas: "Parece que por haber dicho aquellos nombres todo lo de Alcàsser es mentira. Esta es una investigación seria y fiable, o, al menos, digna de tener en cuenta." El periodista insistió en pedir disculpas "porque nunca debieron decirse los nombres, esa es la norma" y en aclarar que "el programa no ha metido la pata, lo ha hecho uno de sus invitados." Navarro añadió que si su equipo consigue nuevos datos sobre estos crímenes "seguiremos informando."

Excusas en diferido.

Como consecuencia de la emisión del pasado 29 de enero, fuentes de Tele 5 informaron a ÉPOCA que la dirección de la cadena exigió a Pepe Navarro la emisión íntegra del comunicado del Ministerio del Interior que desmentía las afirmaciones vertidas aquel día, así como las disculpas públicas de Fernando García y Juan Ignacio Blanco. Aquellos minutos fueron grabados previamente, "para evitar las sorpresas del directo que alegó Navarro en su defensa durante la reunión", añaden estas fuentes. El director de Esta noche cruzamos el Mississippi no quiso comentar esta circunstancia y le restó importancia.

En la polémica sobre la autoría de los asesinatos, ni siquiera las familias de las víctimas tienen una versión común sobre los hechos. Mientras que Fernando García y los padres de Toñi Gómez creen en la existencia de una trama con la implicación de personas importantes, Rosa Folch, la madre de Desirée Hernández, afirmó a ÉPOCA que "puede haber más gente, pero sería de la misma calaña de Anglés o Ricart. A mí las ideas de Fernando no me convencen y me mantengo al margen. Lo que más me duele es que saquen por televisión las fotografías de las niñas."

Tampoco comparte la versión de Fernando García la Asociación Clara Campoamor, que ejerce la acusación popular en el sumario. Su presidenta, Blanca Estrella Ruiz, afirmó a este semanario que "me he quedado espeluznada por las declaraciones" y sospecha que detrás de todo hay "una operación para que el único acusado, Miguel Ricart, quede en libertad." Los representantes de la asociación consideran, no obstante, que en el sumario "no se han hecho las cosas bien. Ahí está el tema del pelo cano, cuyo análisis nos ha costado grandes esfuerzos e, incluso, dinero. Pero se ha demostrado que hay un tercer asesino o alguien que intervino en el enterramiento y cuya identidad aún se desconoce, por lo que el sumario debe seguir abierto."

La Guardia Civil, mientras tanto, calla. Sus portavoces oficiales han declinado hacer ningún tipo de comentario a las afirmaciones de Fernando García y Juan Ignacio Blanco, a pesar de las constantes críticas de éstos a las investigaciones de la Benemérita en el caso. "Nos remitimos a la nota hecha pública por el Ministerio del Interior negando las implicaciones que se hacían a personas concretas," concluyeron.

Ricart, a la expectativa.

Fuentes de Interior han señalado a este semanario que "el gran beneficiado de toda esta polémica es el único encausado, Miguel Ricart, para quien la vista se puede seguir retrasando." Y añaden que "muchos parecen olvidar que él relató en su primera declaración con todo lujo de detalles cómo se cometieron las violaciones, torturas y asesinatos, aunque luego haya cambiado en más de una ocasión de versión." El caso Alcàsser sigue abierto y no sólo porque el principal sospechoso, Antonio Anglés, siga huido de la Justicia. La gente comenta en la calle las supuestas revelaciones televisivas. "Si dicen esas cosas es porque algo habrá" repiten muchos. Eso sí, todas las partes coinciden en afirmar que el caso se puede convertir en el crimen de nunca acabar.

Diez preguntas, veinte respuestas.

Las dos versiones de un mismo crimen, frente a frente.

Fernando García, padre de Míriam, ha elaborado en los cuatro años que dura la investigación del crimen de su hija y sus dos amigas, su propia versión de los hechos. Una versión que está muy alejada de la que recoge el fiscal en su escrito de conclusiones provisionales. ÉPOCA ha elaborado con la información recogida en diferentes medios y en fuentes cercanas a las investigaciones- las respuestas que ambas versiones dan a las dudas planteadas por el equipo que asesora a Fernando García.

  1. ¿Existió alguna vez la alfombra del millón de pesetas? Es una de las claves de las acusaciones de Fernando García, cuyo informe se denomina precisamente Aladino. Afirman que los cuerpos aparecieron envueltos en una costosa alfombra de un millón de pesetas que se ha hecho desaparecer para proteger a los poderosos que, siempre según sus acusaciones, se esconden detrás del crimen. Las investigaciones realizadas por la Guardia Civil bajo la supervisión judicial sólo hablan de una moqueta, de color parduzco -aunque en su origen podía ser amarilla u ocre- que envolvía los cuerpos. Dicha moqueta fue sometida a los análisis de rigor, y una vez realizados éstos, se guardó una muestra en el sumario. En ningún sitio consta que el resto fuese destruido.
  2. ¿Por qué no hay restos de sangre y semen en los cadáveres? Las hipótesis del padre de Míriam apuntan que no se halló resto de ninguno de estos dos fluidos porque los cadáveres fueron lavados para ocultar las pruebas antes de ser enterrados. Las pesquisas policiales apuntan en otra dirección: los cadáveres no fueron lavados por los asesinos, sino que el largo tiempo -74 días- que pasaron enterrados a poca profundidad hasta su descubrimiento, así como la lógica putrefacción de los cadáveres, borró cualquier resto de semen y sangre. Los forenses sí fueron capaces de encontrar en el cuerpo de las niñas varios pelos púbicos de terceras personas, los presuntos asesinos.
  3. ¿Por qué no aparecen grandes cantidades de sangre, fruto de las torturas, en el lugar donde supuestamente se produjo el crimen? La tesis de la investigación privada señala que la autopsia desveló numerosas torturas a las víctimas que, sin embargo, no parecieron dejar rastro de sangre donde el sumario indica que fueron vejadas. Por tanto, deducen que éstas se produjeron en un lugar diferente. Según las conclusiones que se extraen del sumario, a pesar de las graves torturas que sufrieron antes de la muerte, las niñas sólo perdieron gran cantidad de sangre cuando recibieron los golpes que les provocaron la fractura de varios dientes. Dichas agresiones las recibieron cuando viajaban en el vehículo de sus asesinos, por lo que no necesariamente deben aparecen grandes cantidades de sangre en la casucha donde fueron violadas.
  4. ¿Hubo un sólo enterramiento? Fernando García y su equipo señalan que al menos hubo dos. El primero, siempre según sus hipótesis, se produjo en un chalé, del que tiempo después fueron exhumados para enterrar finalmente los cuerpos en la fosa del paraje conocido como La Romana, donde finalmente fueron encontrados. Para afirmar esto se apoyan en que, según se desprende de las fotografías del sumario, la tierra que aparece en los pantalones de las chicas cuando sus cuerpos fueron encontrados está húmeda y aparenta tener un color diferente a la de la zona donde se encuentra la fosa, como si fuera más arcillosa. La versión que se apoya en las investigaciones policiales y judiciales apuntan a un único enterramiento. El principal dato que avala este hecho es el hallazgo en la fosa de un casquillo, lo que indica que fue disparado cuando llevaron a las niñas allí. Sobre la polémica de la tierra, las fuentes consultadas apuntan que el cambio de color que se refleja en las fotografías no es sino el fruto de las lluvias que se registraron en aquellos 74 días en que permanecieron enterrados, además de los líquidos propios de la descomposición orgánica de los cuerpos durante este tiempo.
  5. ¿Por qué en el coche de Ricart no hay rastros de tierra de La Romana ni de sangre de las víctimas? Según las investigaciones del equipo privado, si el famoso Opel Corsa de Miguel Ricart hubiese sido utilizado en el crimen, éste hubiera tenido rastros de sangre de las víctimas y, en los bajos del mismo, de la tierra de la zona donde fueron encontrados los cadáveres. Sin embargo, los análisis a los que fue sometido no hallaron nada de esto. Por ello, deducen que ese no fue el coche usado en el crimen. Sin embargo, el sumario no valora esta ausencia de rastros en el vehículo del único detenido ya que el análisis del mismo no se produjo hasta un día después del hallazgo de los cadáveres, es decir, más de dos meses desde que se produjeron los hechos. Tiempo más que suficiente, según las investigaciones oficiales, para hacer desaparecer cualquier rastro de sangre o tierra.
  6. ¿Por qué no aparecen parte de las diligencias de búsqueda en el sumario? Fernando García considera una irregularidad el hecho de que la Guardia Civil no remitiese al juzgado de Alzira que instruye el sumario por el crimen todas las diligencias previas realizadas hasta el hallazgo de los cadáveres de las niñas. Según él, este hecho es una prueba más de los numerosos obstáculos que se están poniendo a la investigación. En el sumario, sin embargo, sí aparecen las consideradas "diligencias relevantes para las investigaciones", es decir, aquellas que tuvieron como hipótesis la muerte violenta de las niñas. De todas formas, según pudo saber ÉPOCA, el resto de las diligencias se conservan en dependencias de la Guardia Civil, por si el juzgado las considerase necesarias, cosa que hasta ahora no se ha producido. Dichas diligencias recogen, de hecho, las hipótesis que se barajaron tras la desaparición de las jóvenes, entre ellas la ausencia voluntaria, y que el juez no consideró necesaria cuando los cadáveres desmintieron trágicamente ésta.
  7. ¿Existen otros implicados, además del detenido Ricart y el huido Anglés? Sí y muchos, según Fernando García. Todos los esfuerzos de sus investigaciones van encaminados a demostrar que una gran trama político policial se esconde tras el crimen de su hija y sus dos amigas, una trama que incluyen los sanguinarios vídeos snuff (películas con asesinatos y violaciones reales). El hallazgo de cabellos de personas no identificadas en los cadáveres refuerza su tesis. En este punto, la acusación popular ejercida por la Asociación Clara Campoamor, comparte la idea de más de dos asesinos, aunque difiere sobre hacia dónde dirigir las investigaciones. La Guardia Civil nunca descartó la presencia de más homicidas.
  8. ¿Por qué no aparece Antonio Anglés? Las afirmaciones vertidas en diferentes medios de comunicación por Fernando García señalan que la huida fue demasiado rocambolesca para ser verosímil y que posiblemente no se quiera atrapar a Anglés para no descubrir a los supuestamente grandes implicados en los hechos. Policía y Guardia Civil, que reconocen que se pudieron producir errores en la búsqueda de Anglés, niegan desidia en las investigaciones, basándose en que se le sigue buscando en lugares tan dispares como Uruguay, Miami, Londres o España (ver ÉPOCA número 622). El hecho de que no haya aparecido en cuatro años refuerza la hipótesis de que quizás falleciese al saltar desde el barco en el que supuestamente huía desde Lisboa poco antes de llegar a las costas de Irlanda. Las fuertes corrientes y los animales marinos pudieron aliarse para que dicho cuerpo no haya aparecido aún. No obstante, nadie descarta que siga vivo. Un último informe de Interpol añadido recientemente al sumario pone en duda el dato, tenido como cierto hasta hace poco, de la huida en barco.
  9. ¿Se investigaron en su día las declaraciones de los testigos que parecen surgir ahora? El padre de Míriam afirma que no se tuvieron en cuenta, que los datos que aportaron no se quisieron confirmar y que todo ello ha desvirtuado el sumario, ya que no se hicieron caso a testimonios claves para él y su equipo: portero de la discoteca, colmeneros... Los testimonios que surgen ahora al calor de la televisión eran conocidos por los miembros de la Guardia Civil que realizaron las gestiones que consideran pertinentes. Así, por ejemplo, se dejaron guiar por el portero de la discoteca Coolor hasta un chalé donde encontraron ropa interior femenina y preservativos. Las familias de las niñas no reconocieron aquella ropa interior, por lo que se descartó esta pista. Fuentes de Interior destacan las contradicciones en las que están cayendo estos testigos en sus diversas intervenciones ante los medios de comunicación.
  10. ¿Por qué aparece una vértebra y otros huesos sueltos en la fosa? Según el padre de Míriam, estos huesos pertenecen a otros cuerpos enterrados en aquel mismo lugar por la red criminal que asesinó a las tres niñas. Las investigaciones judiciales determinaron, sin embargo, que dichos restos óseos forman parte de los cuerpos y que el hecho de que apareciesen separados de los mismos se debe a las labores de desenterramiento.


Y... ¿por qué hay varias respuestas para las anteriores diez preguntas? Gran parte de las conclusiones e investigaciones de Fernando García y su equipo, como se observa en sus intervenciones televisivas, tienen como fundamento las fotografías del levantamiento de los cadáveres, tomadas por la Guardia Civil, que aparecen en el sumario, así como testimonios y confidencias de personas que creen tener alguna pista nueva. Dicho método de investigación es ampliamente criticado por forenses, fuentes judiciales y las Fuerzas de Seguridad del Estado, que consideran que investigar un crimen con unas pocas fotos es "poco riguroso científica y judicialmente."






El misterio de la alfombra/moqueta permanece intacto. Nunca he tenido muy claro si había una alfombra o dos, una moqueta o dos, o una alfombra y una moqueta. Las fotos dejan abiertas todas las dudas.







En estas dos fotos se observan dos alfombras/moquetas que parecen tener diferente textura y color. ¿Se trata de la misma pieza de tejido o de dos piezas diferentes? Quizás nunca lo sepamos.





Entrevista a Juan Ignacio Blanco
Dimensión Límite. Programa 116
¿Qué pasó en Alcácer? [2ª Parte]
Sábado, 16 de marzo de 2013.


JIB: "... A raíz de eso, es cuando, en un momento determinado dices “ahora vamos a hablar de lo que hemos hablado en esa reunión”. Y dices “¿qué es lo que está ocurriendo? En el Ministerio del Interior se está investigando a fulano, mengano y zutano”. Y es una realidad como un templo, porque se les está investigando. ¿Qué es lo que ocurre? En el momento en que tú dices eso, sale el Ministro del Interior y dice “eso es mentira”. Y dices “pero ¡cómo que eso es mentira, pedazo de...!”

Te entran ganas de ir corriendo, ir al Ministerio del Interior, coger a alguien por el cuello y estrujárselo. Dice, no, es mentira. Y ya está. Y entonces dices “¿y esto qué ha pasado?” Dice “que se lo han inventado”. Y ya está, y te lo has inventado. Entonces dices “no, oiga usted, es que, antes de hablar y antes de decir nada, se ha trabajado mucho”. Y si quisiéramos hablar del por qué se nombra a esas personas, los datos están, los estudios están. Y hay un informe. Un informe, además, muy curioso, que uno de los compañeros que trabajaba con nosotros lo tituló “El informe Aladino”, por lo de la alfombra..."

3 comentarios:

  1. Pues no fueron pocos los medios de comunicación que cubrieron la información de la aparición de los cadáveres que se referían a que en la fosa apareció una alfombra bastante nueva, nada de un trapo como el que aparece en las fotos adjuntadas al sumario.
    ¿De verdad se hicieron esas fotos la tarde-noche del 27 de enero de 1993? Apostaría a que no. Jamas se aportaron los negativos para comprobar el orden de la secuencia de las imágenes, no puede estar más claro.

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  2. ¿Podríamos interpretar que la difusión de los cuatro nombres fue planeada por los ideólogos y sus mandados, para dificultar las labores de investigación y así generar poca credibilidad a FG y JIB? Muchos abrazos.

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