sábado, 16 de diciembre de 2017

Alcàsser. Los horarios del 13 de noviembre, 25 años después.




E.G. ¿Qué cree que ocurrió realmente?
F.G. A las chicas las convencen para ir a una casa grande donde había una fiesta.
E.G. ¿Cuántas personas cree que habría en esa fiesta?
F.G. Eso sería mucho conjeturar. He oído comentarios de que son personas que hacen ese tipo de orgías de sexo y sangre, y que son mucha gente.
Cambio 16. Interior teme desenmascarar la trama.
Lunes, 21 de abril de 1997. Emiliano González


F.G. Hay gente que mata por placer, por dinero y por poder... Para comprar voluntades de gobierno. La técnica que utilizan es invitar a una sesión de esas y grabar a los asistentes... Luego chantajean. Alguien me dijo que en la embajada de [...] tenían cogido a uno que había participado en una de estas orgías de sangre y muerte.
Después me puse en contacto con el General de Información de Servicios Especiales de la Guardia Civil, el general Muñoz. Le di una copia del dossier y le conté además otras cosas que yo sabía. Le dije que en los papeles de CESID estaba el nombre de mi hija.
M.A.F. ¿En los papeles del CESID?
F.G. Sí, porque el CESID estuvo investigando a políticos y descubrió lo que estaban haciendo algunos... En los papeles del CESID está el nombre de las niñas de Alcácer. Cuando le conté esto al General, le pareció que lo que yo le estaba contando era algo del otro mundo... y me prometió que si algo había de cierto en todo esto, iba a salir a la luz. Daba igual que se tratara de D. Fulano que de D. Mengano. Lo que sí tenía claro él es que viendo las diligencias que había hecho la Guardia Civil en el sumario... constituían un delito y que iban a rodar cabezas, pero no de los simples guardias sino de los jefes. Pero todo se quedó en agua de borrajas. Alguien le dijo que se desvinculara del caso.
El asesinato de las niñas de Alcácer. Magdalena
del Amo-Freixedo. Bell Book. Mayo 1998.






Los horarios del 13 de noviembre de 1992 siguen siendo exactamente los mismos, 25 años después. Es algo obvio, pero lo que no está tan claro y es un auténtico misterio es el motivo por el que todavía se siguen discutiendo hoy en día, porque está todo clarísimo. Otra cosa es que no se haya sabido leer entre líneas y que se haya malinterpretado todo o casi todo. Incluso las intenciones de los que han dejado constancia de dichos horarios, tanto en aquella época como después.

Las niñas no iban a Coolor, pero iban a Coolor. Iban a Coolor según las declaraciones de los testigos y según se desprende de la llamada de Miriam -que nunca se llegó a contrastar con los registros de la compañía telefónica, vaya usted a saber por qué-, confirmada -«pues entonces igual no vamos»- por Fernando García en un programa de televisión en presencia de Rosa Folch, que aunque no parece creer en las hipótesis de Fernando García, en este dato en concreto no le llevó la contraria; así como por Matilde Iborra y Esther Díez según Fernando Martínez Laínez en su libro "Sin Piedad", aunque no hay constancia de que existiera semejante llamada en ningún documento oficial.

Es posible que el hecho de que se divulgara que habían ido a Coolor contribuyera a acallar los comadreos que al parecer había por la localidad, referidos a no sé qué chalets. Ya se sabe cómo es la imaginación popular.

A continuación detallo los principales documentos en los que podemos basarnos para establecer una hipótesis sobre lo ya comentado. El dictamen, como tantas otras veces, queda en manos de los lectores. Y que no se diga que, 25 años después, no hay suficientes elementos para concluir lo que pasó, aunque no haya un consenso al respecto.

El único misterio, para mí, es que la versión oficial se empeñe en cuadrar los horarios al minuto. Eso de "...¿Qué estaba haciendo usted el día de autos a las X horas?..." sucede en las películas, no en la vida real. Al menos en mi caso. A no ser que esté haciendo algo muy concreto, memorable o coincida con horario laboral, etcétera, no tengo ni idea de lo que estaba haciendo a no sé qué hora ni ayer mismo.

Pero será que tengo muy mala memoria.

Claro que, en el  hipotético caso de que fueran a Coolor pero no fueran a Coolor...




Juan Ignacio Blanco
¿Qué pasó en Alcácer?
Capítulo "La búsqueda". Página 36

«... Esa misma tarde, "a las 17,40 horas, se dialoga con la madre de Ester Díez Martínez, madre de una amiga de Desirée y Miriam, la cual comunica que estuvieron en su domicilio el viernes hasta las 17,50 horas, que pensaban quedarse a jugar a las cartas pero que decidieron marcharse, quedándose su hija por encontrarse enferma"....»




Horarios según el Sumario 1/1993
Declaraciones realizadas en noviembre de 1992
En el orden en el que los testigos dijeron ver a las niñas

Martínez: 17:50 horas (¿Qué pasó en Alcácer?, página 36)
Díez: 20:20 horas (Sumario, folio 657) 1
Hervás: 20:15 horas (Sumario, folio 644)
López: 20:15 horas (Sumario, folio 645)
Cano: 20:20 horas (Sumario, folio 652)
Badal: 20:00 horas (Sumario, folios 658 y 660)


1 “… El viernes a las 20,15 horas, digo las 20,20 horas ya que miré la hora del vídeo…”



Horarios según el Juicio, 1997
Declaraciones realizadas en mayo de 1997
En el orden en el que los testigos dijeron ver a las niñas

Díez: 20:00 horas (Juicio, 28/05/1997)
Hervás: 20:15 – 20:20 horas (Juicio, 26/05/1997, 10ª sesión)
López: 20:15 horas (Juicio, 26/05/1997, 10ª sesión)
Cano: 20:10 – 20:20 horas (Juicio, 28/05/1997)
Badal: 20:00 horas (Juicio, 27/05/1997) 2


2 "... Que no entré y salí de la ventana, estaba permanente ahí. Se encendieron enseguida, no más ponerme al balcón se encendieron las luces. Que estuve de 8 a 8.30. Que cuando vi a las niñas, las luces de las farolas estaban encendidas, estando las chiquitas ahí se encendieron las luces..."



Entrevista a Juan Ignacio Blanco
La Quinta Esfera
Lunes, 30 de septiembre de 2013
Fragmento

[…]

JIB: Hombre... Alcácer es un muro de silencio porque, todo esto también es lo que ha ayudado a... a elegir las víctimas... Alcácer y Picassent, en aquella época, y que me perdonen tus oyentes, pero, la realidad es tozuda, eran lugares de mucho golferío. Y de mucho golferío me refiero que había mucho golferío. Mucho golferío es... pues chalets donde se celebraban fiestas donde acudían trabajadoras del sexo, pero también otras chicas que... que no lo eran, donde, como era moda de aquellos tiempos, corría abundantemente la coca por todos los sitios.

Y eso pues, evidentemente, también hacía un entorno muy importante para saber dónde ibas a... dónde se iba a producir un... un tema en concreto, es decir la localización de Alcácer no es... no es aleatoria, ni muchísimo menos. Tiene una... un... un importante trasfondo en la historia, lo que pasa es que, claro, aquí nos iríamos por... por los cerros de Úbeda pero... pero uno de los motivos que impulsó a... a elegir Alcácer era, precisamente, por todo ese tipo de ambiente.

Y eso hace que el... el pueblo, que lo sabe pero que nadie hace nada, ni... ni les importa tampoco lo más mínimo, pero forma parte de... son pueblos donde la gente que vive en... en el pueblo son, para entendernos, personas con una educación a la antigua, muy religiosas, muy, muy de pueblo, mezcladas por la cercanía, que tanto Picassent y Alcácer tienen a Valencia, que se han convertido en ciudades dormitorios, - Alcácer, para entendernos, está a ocho kilómetros de Valencia capital, con lo cual es un sitio para vivir fenomenal-, donde se han hecho una serie de urbanizaciones por los alrededores, donde ha entrado otro tipo de gente y, fundamentalmente, una, con una fama tremendamente mala como es la... la urbanización El Alter, en... en Picassent, que es una urbanización de auténtico lujo, donde tienes pasos con barrera a la entrada de la urbanización, donde tienes vigilancia con vigilantes jurados y con vehículos las veinticuatro horas del día y donde hay unos chalets, donde ya estamos hablando de chalets, pues de mil quinientos y de dos mil metros construidos, no de parcelas ¿sabes? O sea, auténticos...

Y, donde bueno, pues, toda esa rumorología popular que entonces había, es decir, nada más desaparecer las niñas todo el mundo pensó lo mismo, es decir, “A estas se las han llevado a un chalet.”

Esa es la primera frase que suena en... en Alcácer y... y por... y de hecho se entró... la Guardia Civil entró en muchos chalets y buscó en muchos chalets, es decir... se... se pensaba en eso. Y se pensaba en eso porque, porque era esa vox populi, que luego, evidentemente, nunca se ha llegado a demostrar policialmente ni de ninguna manera, el que existieran ese tipo de fiestas ¿no?

La verdad es que ocurre que... que cuanto tú vas a un pueblo y todo el mundo te dice que ahí pasan cosas raras, pues es que ahí pasan cosas raras. Es decir, la gente no se pone de acuerdo en inventarse historias, y que habría, bueno, no sé el nivel de las juergas, pero... pero no desde luego para... para el nivel de lo que sucedió con... con las niñas de... de Alcácer.

[…]




Fernando García, TVE1
Programa "Tiempo al tiempo.", 30.10.2001

"... Sí bueno, aquel día... aquel día yo estaba trabajando y sería la una o por ahí. Decidí marcharme a casa porque estaba en un proceso de inicio de gripe. Y marchando para casa desde casa de un cliente, pues pensé en pasar a recoger a Miriam que acababa... era la hora de acabar del Instituto, digo estará más o menos en la parada del autobús.

Y así fue, cuando pasé por la parada del autobús estaba esperándolo allí y la subí a ella y a dos amigas más de allí de Alcácer. Marchamos a casa, dejamos a las amigas en su casa, comimos ella y yo solos en casa porque como ella venía un poco más tarde y en mi casa no esperaban que yo llegara a comer, comimos ella y yo juntos.

Y mi esposa, que en paz descanse, me dijo: «Podías acostarte si no te encuentras bien y descansas.» Y yo pensando descansar el fin de semana para el lunes empezar otra vez el trabajo, pues me metí en la cama. Antes se había quedado Miriam recostada en el sofá, y le dije yo: «Miriam, ¿por qué no te acuestas y descansas mejor en la cama?» Y me dijo: «Pues tú podías hacer lo mismo que te ha dicho la mamá y podíamos hacer los dos igual.» Me metí en la cama, ella también se metió en la suya y ya no volví más a ver a mi hija.

Entonces luego, cuando ya me levanté para cenar, mi esposa, que en paz descanse, me dijo que había llamado ella por teléfono y mi mujer le dijo: «Mira, papá está en la cama, sabes que no está bien y no es hoy día de ir a Coolor. Deja para ir a Coolor el domingo.» Dice: «Bueno, pues entonces igual no vamos.» Y... y eso fue lo que pasó aquel día..."















Fuentes:


  1. Sumario 1/93 del caso Alcásser.
  2. Actas del Juicio del caso Alcàsser.
  3. Entrevista a Juan Ignacio Blanco. La Quinta Esfera. Lunes, 30 de septiembre de 2013.
  4. ¿Qué pasó en Alcácer? Juan Ignacio Blanco. @Son-Expresión, S.L., 1998.
  5. El blog de las sombras. Más dulce que la miel: http://lawebdelassombras.blogspot.com.es/2016/10/alcasser-mas-dulce-que-la-miel.html
  6. La llamada de Miriam. Tve1. 2001.10.03. Tiempo al tiempo: https://www.youtube.com/watch?v=iNBzYTRMciY
  7. El blog de las sombras. La llamada de Miriam: http://lawebdelassombras.blogspot.com.es/2013/03/la-llamada-de-miriam.html
  8. Cambio 16. Nº 1325. Lunes, 21 de abril de 1997. Artículo “Interior teme desenmascarar la trama”. Emiliano González.
  9. El asesinato de las niñas de Alcácer. Magdalena del Amo-Freixedo. Bell Book. Mayo 1998.

viernes, 1 de diciembre de 2017

Alcàsser. Mi reino por un share.




Un lector me ha puesto un correo preguntándome si me sonaba que hubiera algún vídeo sobre el caso Alcàsser en el que el empleado de la gasolinera dijera que había visto a las niñas.

Hice memoria y sí, algo hay, pero no, el empleado en realidad no dice nada de eso. Lo que hay es un juego de manos, como el que hacen los trileros, y ya no sabes dónde está la bolita, y ni siquiera si hay bolita bajo alguno de los cubiletes.

Veamos la conversación:


Gasolinero: Venían con ellos ya.

Reportera: Ya venían con ellos.

Gasolinero: Pusieron gasolina y se marcharon. Y ya, a partir de ahí, ya se acabó todo.

Reportera: ¿Usted los vio?

Gasolinero: Claro, claro. Yo les puse gasolina y aquí para allá se marcharon y ya a partir de ahí es cuando empezó todo.

Reportera: ¿Y usted cuándo se entera de que había pasado todo?

Gasolinero: ¿Cómo me entero?

Reportera: Sí.

Gasolinero: Pues por la televisión.


Como podéis ver, no se dice quiénes venían, ni con quiénes iban, ni qué es lo que se acabó, ni a quiénes vio, ni qué empezó, ni qué había pasado, ni qué diablos vio en la televisión. No se dice nada de nada. No se cita ni un sólo nombre ni un sólo hecho concreto. En realidad, lo único que queda en claro es que no sé quiénes vinieron con no sé quién en no sé qué vehículo, pusieron no se qué gasolina y se largaron a no sé dónde.

Pues esto, metido en medio de un reportaje sobre las niñas de Alcàsser, parece que es lo que no es.

Pero realmente no es más que un camelo y una desvergüenza.

Porque nadie sabe el nombre del gasolinero, ni figura para nada en el sumario. Y si se le interrogó en algún momento no pudo decir nada de nada, porque los que se dice que llevaron a las niñas hasta la gasolinera Mari en realidad no las llevaron, y Anglés y Ricart tampoco pasaron por allí y menos aún para echar gasolina.

Es humo, pero llena un hueco del programa y parece un bombazo informativo. Y esto se hace en el vigésimo aniversario de la desaparición de las niñas, como si tal cosa. Que si Ana Rosa, que si Mariló, que si Susana. Hay que sobrevivir y, parafraseando a la princesa del pueblo, "yo por el share, mato."

Así se escribe la historia. Siempre recuerdo otro caso parecido, pero más descarado, una crónica del diario "El Mundo" titulada "El estigma de Alcàsser", en el que se habla de un tal Vicente:

"... Él era uno de los mejores amigos de Miriam, Desirée y Toñi. Bailó y tomó cubatas con ellas en la discoteca Coolor, de Picassent, aquella madrugada del 13 de noviembre de 1992, cuando los habitantes de Alcàsser dormían..."

Todo el mundo sabe que las niñas no iban a Coolor, pero es que ni en la versión oficial se dice que llegaran a entrar en la discoteca -porque entonces se habrían salvado-, y menos aún que llegaran a bailar con "Vicente" ni con nadie. Vete a saber dónde estarían las desventuradas niñas "aquella madrugada del 13 de noviembre", porque desde luego no estaban en la discoteca en donde las sitúa la fértil imaginación del articulista, ni mucho menos en la caseta de La Romana, donde las sitúa la versión oficial.

Además, no era la madrugada del 13 de noviembre, sino la del 14 de noviembre, genio.

En fin...




Fuentes:


  1. El Mundo. El estigma de Alcásser. Javier Gómez. Domingo, 25 de agosto de 2002.
  2. La fábula de la gasolinera y el share feroz: http://www.dailymotion.com/video/x6awe5j