miércoles, 22 de mayo de 2013

John F. Kennedy. El último día en Dallas.





"... El ex marine Sherman Cooley recordaba que a Oswald le llamaban inútil, porque en su primer examen no consiguió pasar la prueba con el rifle M-1. Cooley dijo "No aprobar era una desgracia y le hicimos pasar un infierno". Más de cincuenta marines que sirvieron con Oswald fueron entrevistados por el autor Henry Hurt a principios de los años 80 y todos dijeron que la habilidad de Oswald con el rifle era de risa. En una entrevista posterior, Cooley fue aún más explícito: "Si tuviera que elegir a un hombre en todos los Estados Unidos para que me disparara, escogería a Oswald. Le he visto disparar. No hay forma de que jamás pudiera haber aprendido a disparar lo suficientemente bien como para hacer lo que le acusaron de hacer en Dallas ."

Crossfire: The plot that killed Kennedy. Jim Marrs



John Fitzgerald Kennedy, presidente de los Estados Unidos, fue asesinado en la Plaza Dealey de Dallas mientras realizaba un desfile en el coche presidencial, un Lincoln Continental convertible, el viernes 22 de noviembre de 1963. Las dos primeras plazas las ocupaban miembros del servicio secreto; las dos siguientes, el Gobernador de Tejas, John B. Connally, y su esposa Nellie B. Connally; en las plazas traseras iban el presidente John Fitzgerald Kennedy y su esposa Jacqueline Bouvier.




Según la versión oficial, el asesino fue Lee Harvey Oswald, que le disparó desde una librería, el Texas School Book Depository. Lee Harvey Oswald utilizó un rifle Mannlicher Carcano que había comprado y que se le envió por correo a una oficina postal. Disparó al presidente por detrás, desde el sexto piso de la librería, e hizo tres disparos, dos de los cuales hirieron al presidente. El primero le hirió en la espalda y el disparo mortal habría penetrado por la parte posterior del cráneo (occipital).




En el vídeo de Abraham Zapruder, al pie de esta entrada, se ve claramente cómo el disparo mortal es efectuado desde un punto situado delante del presidente, e impacta contra la parte frontal derecha de su cráneo, con lo que la cabeza del presidente es proyectada hacia atrás y hacia la izquierda.










Si el primer disparo había penetrado por la espalda del presidente, esto implica que había un segundo tirador, y, por tanto, una conspiración para asesinar al presidente de los Estados Unidos.

La muerte del presidente Kennedy tuvo trascendentales repercusiones en la política interior y exterior de los Estados Unidos, especialmente en lo relativo a la suspensión del control y la vigilancia sobre el rearme del Estado de Israel y su central nuclear en Dimona, posibles cambios en las atribuciones de la Reserva Federal, el FBI y la CIA, y la escalada de la guerra de Vietnam.

Poco antes de su asesinato, Kennedy había anunciado que iba a repatriar de Vietnam a todos los soldados americanos en Navidades. Kennedy detuvo la invasión de Cuba y canceló inversiones multimillonarias en contratos de armamento.

Se sintió engañado por la CIA en el asunto de Cuba, lo que casi había ocasionado una guerra nuclear con la Unión Soviética. Además, la agencia se estaba financiando mediante la venta de drogas al pueblo americano. Kennedy llegó a declarar que iba a hacer mil pedazos la CIA y arrojar los fragmentos al viento. Y ya había comenzado a reducir su poder, ordenando al FBI que localizara los campos de entrenamiento de la CIA y procediera a su cierrre.

Kennedy también quería librar al pueblo americano del control de los banqueros y de su Reserva Federal. Hizo imprimir cincuenta mil millones de dólares en certificados de plata, libres de interés, con los que planeaba cancelar la deuda nacional. Eso eliminaría o permitiría bajar drásticamente los impuestos que pagaban los ciudadanos americanos para pagar los intereses de la deuda.

Y por aquella época mantenía un duelo con los israelíes a cuenta de la central nuclear de Dimona. Kennedy no quería que Israel se convirtiera en una potencia nuclear y mandó una inspección a la central. Israel llegó a construir una central falsa para engañar a los expertos norteamericanos. Kennedy se dio cuenta y declaró "Esos hijos de puta me mienten constantemente acerca de su capacidad nuclear". El presidente de Israel desde su fundación, Ben Gurion, estaba tan enfadado con Kennedy que dimitió en 1963. Para él, Kennedy era un enemigo de su amado Estado de Israel y del pueblo judío.

"... I am sure you will agree that these visits should be as nearly as possible in accord with international standards, thereby resolving all doubts as to the peaceful intent of the Dimona project. As I wrote Mr. Ben-Gurion, this Government’s commitment to and support of Israel could be seriously jeopardized if it should be thought that we were unable to obtain reliable information on a subject as vital to the peace as the question of Israel’s effort in the nuclear field..."
(Kennedy, en carta al primer ministro de Israel, Eshkol).


En su libro "Juicio Final", Michael Collins Piper afirma que el Mossad fue un eslabón vital en la conspiración que terminó con la vida de Kennedy.

Mordechai Vanunu, técnico nuclear israelí, reveló detalles y documentación gráfica del Centro de Investigación Nuclear del Neguev, ubicado al sur de Dimona. Posteriormente afirmaría en el periódico Al-Hayat de Londres que el Estado de Israel era cómplice del asesinato de JFK como respuesta a la presión que ejerció sobre el entonces jefe del gobierno de Israel, Ben Gurion, a cuenta del reactor nuclear de Dimona.

El 30 de septiembre de 1991 Vanunu fue secuestrado en Roma por tres miembros del Mossad y llevado a Israel, donde fue condenado a 18 años de cárcel.






¿Que me baje? ¿Me lo estás diciendo en serio?

Además del vídeo de Zapruder, que captó el asesinato del presidente, existe otro en el cual se ve claramente cómo se ordena a los guardaespaldas de Kennedy que se aparten del vehículo presidencial, dejándole así sin protección alguna contra los disparos que siguieron.




En este plano podemos ver claramente dos asideros en la parte posterior del vehículo presidencial. Junto con sus correspondientes escalones, servían de soporte a los dos hombres del servicio secreto que tendrían que haber protegido al presidente de posibles disparos que vinieran desde su espalda. Pero a ambos escoltas se les había ordenado abandonar su puesto. Kennedy, pendiente tan sólo de saludar a los ciudadanos a su paso, no lo advirtió.

Además, el procedimiento estándar exigía que a ambos lados del vehículo del presidente hubiera seis agentes motorizados, tres a cada lado. Pero sólo había cuatro, a bordo de sendas Harley Davidson, que además se habían situado en la parte trasera y uno de ellos iba retrasado varios coches.







Igualmente, se había modificado la ruta lógica de la caravana presidencial, haciendo que el vehículo del presidente, 1 en lugar de seguir por la calle principal 6 y pasar por debajo del puente, 5 hiciera un giro de 90º a la derecha por la calle Houston 2 para entrar en la Plaza Dealey, seguido de otro giro de unos 45º a la izquierda para tomar la calle Elm, 4 que ponía al presidente a tiro, en un coche que circulaba ya a baja velocidad, tanto desde la librería 3 como desde el famoso montículo "grassy knoll" 7 desde el que se supone que se hizo el disparo mortal. De hecho, en el vídeo se ve como numerosos ciudadanos que estaban presentes en la plaza se dirigen hacia ese punto. En ese momento le podían haber disparado simultáneamente desde cualquier edificio de la plaza, desde el grassy knoll e incluso desde el paso elevado sobre la autopista. Era el sitio ideal para un atentado con múltiples tiradores.

El conductor del coche del presidente, William H. Greer, era un agente del servicio secreto. No aceleró cuando se oyeron los disparos, de hecho se dice que hasta accionó los frenos, cuyas luces se verían en ciertas fotografías o filmaciones del asesinato. Sólo aceleró cuando el presidente ya estaba herido de muerte. El otro miembro del servicio secreto, Roy H. Kellerman, que ocupaba el asiento contiguo, debería haber empujado al presidente para que no ofreciera blanco a los tiradores, o haberlo cubierto con su propio cuerpo. No hizo ninguna de las dos cosas.

En el vehículo que seguía al Lincoln del presidente viajaban diez agentes del servicio secreto. Tan sólo uno de ellos, el agente especial Clinton L. Hill corrió en su auxilio. Pero llegó tarde y sólo pudo proteger a la primera dama.









Lee Harvey Oswald no llegó a juicio. Tras ser detenido en un cine fue asesinado dos días después -cuando iba a ser trasladado de prisión- por Jack Ruby, 1 que, a su vez, falleció de cáncer en la cárcel. Numerosos testigos murieron también en extrañas circunstancias. La lista comprende hasta setenta y siete testigos hasta 1976, quince de los cuales habrían muerto durante el primer año transcurrido desde el asesinato.

1 Ruby se apellidaba realmente Rubinstein, y era un judío de Dallas.




El vicepresidente, Lyndon B. Johnson, que viajaba en la misma caravana, dos vehículos más atrás, convenientemente rodeado por el servicio secreto y policías motorizados, fue nombrado presidente a toda velocidad, y realizó los cambios necesarios en la política de la Casa Blanca para que ciertos lobbies vieran satisfechos sus deseos.

La ayuda exterior y militar a Israel se incrementó dramáticamente después de que Johnson se convirtiera en presidente. Esto destruyó el equilibrio de fuerzas en Oriente Medio, que ahora Israel domina a su antojo, relegando al pueblo palestino prácticamente a un campo de concentración.

La falta de control sobre la capacidad nuclear de Israel ha permitido que se haya convertido en la sexta potencia nuclear mundial.

Y, además, el pueblo norteamericano ha tenido que servir de guardaespaldas a Israel, iniciando las dos guerras contra Irak. Mientras tanto, los servicios secretos planeaban la "primavera àrabe", con una posible guerra contra Irán en cartera.

Por no hablar de la ficticia "Al-Qaeda", supuesta culpable de los atentados del 11 de septiembre -enmarcados en una operación de bandera falsa- que no es más que una organización creada por los servicios secretos como justificación de la ofensiva contra los pueblos musulmanes que rodean Israel.




El viaje del presidente a Dallas se anunció en septiembre de 1963. Oswald consiguió su trabajo en la librería el 15 de octubre, y empezó a trabajar el 16. Pero la ruta EXACTA del desfile no se publicó en la prensa hasta el martes 19 de noviembre (en el Dallas Times Herald). ¿Cómo es que Oswald pidió un empleo en la librería ANTES de saber que por allí iba a pasar la caravana presidencial? Es evidente, Oswald no tenía nada que ver con el tema.

De la "investigación" se encargó la llamada "Comisión Warren", presidida por el Secretario de Justicia Earl Warren, con los siguientes miembros:

Gerald Ford (futuro presidente)
Allen Dulles (director de la CIA, despedido por Kennedy)
John McCloy (presidente del banco mundial y ex-subsecretario de defensa)
Richard Russell (gobernador y senador por Georgia)
John Sherman Cooper (senador por Kentucky)
Thomas Boggs (líder de la cámara de representantes)

Boggs, el único miembro de la comisión que no estaba de acuerdo con la teoría del asesino único, desapareció en un vuelo hacia Alaska en 1972. Curiosa coincidencia.

El autor de la teoría de la bala mágica que habría herido al presidente y al gobernador Connally, fue Arlen Specter, abogado de Kansas, hijo de emigrantes judíos rusos. Poco después -en 1965- fue elegido Fiscal del Distrito de Philadelphia, para lo cual tuvo que cambiar de partido. Tras varias derrotas, acabaría siendo nombrado senador en 1980. Durante su mandato votó a favor de la guerra de Iraq. Anunció su candidatura a la presidencia en 1995, pero acabó apoyando a Bob Dole. No es una mala carrera a cambio de una mala teoría.

La muerte de Kennedy fue un drama nacional para los Estados Unidos. Su funeral fue seguido con dolor por los norteamericanos y numerosos ciudadanos se acercaron a la Casa Blanca como muestra de respeto al presidente.








Robert Kennedy, hermano del presidente, sería asesinado años después, el 5 de junio de 1968. Y John John, el hijo del presidente -al que vemos saludar en la foto-, fallecería el 17 de julio de 1999 en un sospechoso accidente de aviación.

El NWO había conseguido, al fin, eliminar para siempre al clan Kennedy, para poner en su lugar al clan Bush.





Enlaces para ampliar la investigación:

  • http://www.vanunu.com/
  • http://ironlight.wordpress.com/2010/05/05/kennedy-dimona-and-israels-deadly-secrets/
  • http://whokilledjohnfkennedy.blogspot.com.es/
  • http://rense.com/general42/enemies.htm
  • http://www.assassinationresearch.com/v1n2/deaths.html
  • http://www.spartacus.schoolnet.co.uk/JFKdeaths.htm

7 comentarios:

susie dijo...

muy bueno nozick !!!! me he gustado mucho , la verdad es que los sionistas aparecen en todas partes .

N. Nozick dijo...

Gracias, Susie. Hasta que los israelíes consigan liberarse de sus líderes sionistas, tendremos una guerra tras otra y una conspiración tras otra.

galaxis dijo...

Kennedy sabia que le iban a matar. No era ni un pelo de tonto, y tenia muy claro que tenia a todo el PODER de USA en su contra. La Elite, La Mafia, la CIA, el FBI.

Hay unas imágenes de aquella mañana, donde le recibe el Alcalde de Dallas (hermano de uno de los 3 altos cargos de la CIA que Kennedy se cargo). Hay un momento en el que el Alcade le regala un sombrero tejano................

galaxis dijo...

Los asesinos reales?
Que pregunten a los Vagabundos..............

Z dijo...

Tanto la teoría oficial como la mayoría de los que defienden teorías alternativas consideran a la película Zapruder, realizada por el industrial textil de origen judeo-ruso Abraham Zapruder, un documento fiable y autentico de lo que ocurrió. Pero varios investigadores han destacado que los testimonios de los testigos y lo que se ve en la película Zapruder es contradictorio, no pueden ser ambos ciertos.

Los testigos afirman que la limusina se detuvo pero en la filmación la limusina se mueve a velocidad uniforme. Aunque son más la diferencias entre lo que los testigos vieron y lo que podemos ver en la película.

Un ejemplo claro es el testimonio de Clint Hill.

http://jamesfetzer.blogspot.com.es/2011/01/whos-telling-truth-clint-hill-or.html

Para entender como existe la posibilidad hay que saber que Zapruder vendió la película a la revista Live que sólo publico fotogramas seleccionados en color y en b/n. La película no se mostró públicamente (en la forma actual) hasta 1968 durante el juicio del fiscal Jim Garrison. Los falsificadores tuvieron 5 años para trabajar sobre la película con los medios técnicos disponibles por entonces que no eran pocos aunque no contaran con ordenadores.

La falsificación es muy muy buena. Cada cual puede juzgar por sí mismo.

http://assassinationscience.com/johncostella/jfk/intro/index.html

Anónimo dijo...

un presidente ejemplar que veía como ayudar a las naciones menos desarrolladas, y no dar mucho apoyo a lo belico, asi pues el le estorbaba a muchos, no importa esta vida es pasajera, DIOS ya le a dado su recompensa en la vida eterna

Anónimo dijo...

Varias cosas:

- No creo que Kennedy fuera ningún angelito estando en esa liga. Aunque eso tampoco justifica el asesinato. En mi opinión se trató del desenlace de una guerra interna entre ellos.

- Lo de que se cepillaron a l@s testigos en el plazo de 2 años he leído tanto que es una leyenda urbana como que es verdad. No sé qué creer.

- Dicen que el tiro de gracia que le vuela la cabeza se lo da uno de los 2 agentes que conducían al girarse (creo que coincide el instante en el que se gira y justo después el impacto de la bala) y que por eso la mujer de Kennedy intenta salir a gatas del vehículo en lugar de ponerse a cubierto dentro de él socorriendo a su marido.

- Y del poco disimulo del cambio de itinerario, retirada de agentes, etc ya es que ni hablo...qué desfachatez.